Miércoles, 28 Junio 2017

El Sistema Preventivo

Después de más de ciento cincuenta años, el Sistema Preventivo conserva intacto el programa, el estilo y la pertinencia de un método del que Don Bosco no lo ha redactado en un despacho: su despacho eran las calles de Turín, los jóvenes trabajadores del mercado, las celdas de las prisiones a los que visitaba y los jardines de Valdocco. Te ofrecemos algunos breves videos animados para presentar la historia, principios y actualidad del Sistema Preventivo de Don Bosco.

Las experiencias personales que tuvo Don Bosco siendo joven, así como las que vivió fruto de su ministerio como sacerdote recién ordenado en Turín, proporcionaron la base para ver como llamada divina el dedicar su vida al servicio de los jóvenes más desfavorecidos.

Don Bosco, a menudo, hablaba de esta inclinación, de esta necesidad interior. A don Cafasso le contó en 1844: «mi inclinación apunta a ocuparme de la juventud […]. En este momento, me parece encontrarme en medio de una multitud de muchachos que solicitan mi ayuda». Más tarde, en 1846, respondió al ultimátum de la marquesa Barolo con las palabras: «He dedicado mi vida al bien de la juventud. Le agradezco sus ofrecimientos, pero no puedo alejarme del camino que me ha trazado la divina Providencia». 

Esta «inclinación» se había hecho opción firme por los jóvenes, que se convirtieron en la preocupación absorbente de su ministerio, la inspiración especial de sus obras apostólicas y de las diversas instituciones que se iniciaron o derivaron de ese carisma: la entera Familia Salesiana. Las circunstancias lo obligaron a aceptar tareas de naturaleza diferente, como la de mediar entre la Iglesia y el Estado, pero incluso entonces seguía pensando en sus chicos, escribiéndoles y soñando con ellos.

El amor de Don Bosco hacia los jóvenes iba de la mano de su valoración social de los mismos. Su total dedicación a ellos estaba motivada no solo por el deseo de prevenir un daño social o de rehabilitarlos, si fuera necesario, sino también de educarlos. Por educación entendía ayudar al joven a crecer y desarrollarse como ser humano y como cristiano, para que así pudiera encontrar un lugar adecuado en la sociedad. De hecho, en el contexto de la revolución liberal y la completa secularización de la sociedad, llegó a la convicción de que solo a través de la educación de los jóvenes se podría restaurar una sociedad cristiana. Más aún, veía a los jóvenes así educados no solo como «material de construcción» de una sociedad renovada en esa época, sino como el medio para la renovación de la sociedad en cualquier momento y lugar en el mundo.

 

Una relectura del Sistema Preventivo

Cuando Don Pascual Chávez visitó Uruguay en 2013, en una de sus conferencias se le preguntó: ¿Qué relectura del SP nos podrías presentar para que nuestros alumnos encuentren sentidos para la vida?

Don Chávez respondió que los salesianos de Bélgica han hecho una muy buena relectura, con cuatro grandes íconos:

Una puerta semiabierta, la puerta del corazón de los jóvenes: hay que abrir el corazón para llegar a ellos.

Un bastón que se extiende al infinito: hay que proponer a los jóvenes ideales altos, contra una cultura de la mediocridad.

Una mesa, donde aprender a convivir. Llega el momento en que hay que hacerse apóstol, preocuparse de los compañeros, comer juntos.

Una cruz, que muestra el secreto de la maduración humana que también está en el sufrimiento.

Profundiza en ella en este link

 

 Algunos documentos para acercarnos y profundizar en el Sistema Preventivo

 

 

 

 

 

 

 

Los frutos del Sistema Preventivo

 

 

sistflia

El espíritu de familia salesiano

Familiaridad para Don Bosco significaba relacionarse como en una familia y trabajar y vivir juntos de la misma manera. El resultado es el espíritu de familia. Lo contrario es la relación de superior a inferior, el modo de vivir y trabajar juntos de forma oficial e institucional. Don Bosco le dio una gran importancia a esta manera de hacer las cosas, porque creía que, sólo a través de ella, podría establecer el educador una relación personal con los jóvenes. Sin familiaridad no existe afecto, sin afecto no hay confianza mutua y sin confianza mutua no hay contacto personal y, por tanto, no hay educación.

Por espíritu de familia Don Bosco entendía que una casa salesiana debe ser como un hogar y que todas las personas que formaban la comunidad educativa vivieran juntas como en una familia. El concepto de familia-hogar funciona aquí como un modelo al que aproximarse lo más posible. En nuestros tiempos, la imagen de la familia ha perdido mucho de su valor real y simbólico. La misma idea ha perdido gran parte de su atractivo en una cultura que prácticamente ha conseguido desposeer al hogar de su condición de espacio afectivo en el que un individuo recibe amor y cuidado de forma incondicional por parte de las personas a las que él o ella corresponderán con amor. Este es, no obstante, el concepto que Don Bosco tenía de la familia. Sus experiencias infantiles, tanto buenas como malas, lo convencieron de que la vida familiar era un valor del que no podía prescindir. La comunidad educativa era, en opinión de Don Bosco, verdaderamente educativa solo si promovía al máximo los lazos afectivos y las relaciones que existen en una familia biológica.

 

EL SISTEMA PREVENTIVO EN FAMILIA

Estos materiales pretenden aportar al trabajo con los padres de los jóvenes de nuestras casas, con propuestas de reflexión que parten del Sistema Preventivo de Don Bosco, con lecturas actualizadas.

  1. La presencia de una madre

  2. El secreto de la escucha

  3. Conquistar el corazón

  4. Recuperar la obediencia

  5. Los amigos ayudan a crecer

  6. La disciplina en casa

  7. Cuando los hijos nos "devoran"

  8. "Perder el tiempo" con nuestro hijos

 

 

 

 

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