Jueves, 27 Abril 2017

Tiempo pascual y Pentecostes

 

Nuestras vidas están cargadas con la luz del Señor Resucitado. Estamos envueltos en luz, somos hijos de la luz. También en momentos en que vivimos nuestras vidas en la sombra de nuestros esfuerzos vacíos, de nuestros fracasos, de nuestra falta de fe. Especialmente cuando no podemos perdonarnos a nosotros mismos porhaberle fallado al mismo Dios. ¡No podemos ver la luz alrededor de nosotros!

Sin embargo, es en medio de nuestras rutinas diarias que el poder de la resurrección actúa en nosotros. El Señor Resucitado llega a nosotros como lo hizo con sus discípulos en la orilla del lago. Él nos asegura que nuestros pecados son perdonados, nuestras fallas no existen más: Él ya pagó el precio de nuestra redención y somos una nueva creación. El nos urge a amar y confesar: "¿Me amas?". Olvida el pasado, caliéntate, come conmigo.

Señor Resucitado,

el poder de tu vida nueva nos inunda.

Que podamos saludar con alegría la noticia de que somos reconciliados.

Tú, que nos llamas amigos,

enciende nuestros corazones con el fuego de tu amor,

y aliméntanos con la comida que satisface realmente.

Amén.

 

 

 

Celebraciones de la Palabra para el tiempo de pascua

1. El Buen Pastor

 2. El mandamiento del amor

 

 3. Yo los envío

resucitado

 4. Quédate con nosotros

           eucaristia2

 

 Vía Lucis (descargar)

El Via Lucis, "camino de la luz" es una devoción reciente que puede complementar la del Via Crucis. En ella se recorren catorce estaciones con Cristo triunfante desde la Resurrección a Pentecostés, siguiendo los relatos evangélicos.

La Pascua es la gran ocasión para hacer el repaso de la infinita serie de alegrías que apenas disfrutamos. El tiempo de descubrir que:

- Somos dichosos porque fuimos llamados a la vida, porque entre la infinita multitud de seres posibles fuimos elegidos nosotros, amados antes de nacer, escogidos para este milagro de vivir.

- Somos dichosos porque fuimos llamados a la fe, recibimos esta gracia, sin mérito alguno. Pudimos nacer en una familia de paganos o de increyentes, y ya desde el bautismo nos pusieron una señal en la frente que nos reconocía como elegidos y llamados al Evangelio.

- Somos dichosos porque Dios nos amó primero, porque él no esperó a saber si mereceríamos su amor y quiso empezar a amarnos antes de nuestro nacimiento.

- Somos dichosos porque también nosotros le amamos, bien o mal, mediocre o aburridamente, le amamos y es eso lo que engrandece y da sentido a nuestras almas.

- Somos felices porque tenemos un Dios mucho mejor del que nos imaginábamos. Como nosotros somos tacaños en amar, creíamos que también él era tacaño. Como nosotros amamos siempre con condiciones, pensábamos que también él regatearía.

- Somos felices porque Cristo quiso seguir siendo hombre después de su resurrección. El pudo, efectivamente, vivir transitoria- mente su condición de hombre, llevar la humanidad como un vestido y regresar a su exclusiva gloria de Dios cumplida su redención, pero quiso resucitar y permanecer siendo hombre además de Dios.

 

Testigos de la Pascua

A través de estas fichas podremos acercarnos a algunos de los pricipales testigos de la Resurección de Jesús, para conocerlos, conocer su testimonio y lo que hicieron a partir de aquel acontecimiento.testigos2

 

 

 

El Espíritu Santo nos enseña el camino: nos ayuda a hablar con los demás reconociendo en ellos a los hermanos y hermanas; a hablar con amistad, con ternura, comprendiendo las angustias y las esperanzas, las tristezas y las alegrías de los demás. nos recuerda y nos explica las palabras de Jesús; nos hace orar y decir Padre a Dios, nos hace hablar a los hombres en el diálogo fraterno y en la profecía.

El día de Pentecostés, cuando los discípulos «quedaron llenos de Espíritu Santo», fue el bautismo de la Iglesia, que nació “en salida”, en “partida” para anunciar a todos la Buena Noticia. Jesús fue perentorio con los Apóstoles: no debían alejarse de Jerusalén antes de haber recibido desde lo alto la fuerza del Espíritu Santo. Sin Él no existe la misión, no hay evangelización. Por esto con toda la Iglesia invocamos: ¡Ven, Santo Espíritu!

 

ALGUNAS IDEAS PARA CELEBRAR PENTECOSTÉS

 

 

 

Salesianos en Uruguay

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Recursos para la misa

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La fe cristiana

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